Las 4 etapas del amor

¿Hay muchos tipos de amor o son las relaciones las que son diferentes? Quizá jamás obtengamos la respuesta a esta pregunta, pero en algo en lo que sí coincidimos expertos, científicos y enamorados es en la existencia de relaciones muy diferentes y, sobre todo, en la evolución del amor.

¿Nunca te has preguntado por qué muchas parejas rompen a los 3 años de relación? La razón es que no todas las relaciones son capaces de pasar de una etapa del amor a otra. Cada fase de la relación tiene sus características, unas son más intensas; otras, más calmadas, y la explicación de estos cambios en el amor está más cerca del cerebro y no tanto del corazón. Desde el mismo momento que conoces a alguien y comienza la seducción y el ligue, el juego del amor empieza. ¿Quieres saber cómo va evolucionando el amor en tus relaciones? Te presentamos las 4 etapas más principales del amor.

ETAPA 1: Enamoramiento

Todos conocemos demasiado bien esta etapa, y muchos estamos enganchados a ella. Son esas primeras semanas y meses de una relación, cuando conoces a alguien con quien conectas y saltan chispas por todas partes. Se trata de una etapa totalmente pasional en la que dejas de pensar. No atiendes a razones y solo te apetece estar con esa persona a todas horas.

Lo más prioritario en esta fase es el sexo y este tiene un poco de culpa de nuestro enamoramiento. Según los expertos en la bioquímica del amor, el cerebro de los enamorados libera ciertas hormonas que aumentan nuestro apetito sexual, el deseo y la pasión. Además, produce más serotonina que desactiva ciertas zonas del cerebro asociadas al pensamiento lógico. De ahí que creamos que nos dejamos llevar por el corazón.

ETAPA 2: Romanticismo

Cuando damos un paso más de la pasión y de la lujuria, cuando de verdad sentimos que conectamos profundamente con alguien es cuando nos enamoramos perdidamente, hasta el nivel de obsesionarnos con nuestra pareja. Pensamos en ella a todas horas, deseamos hacerla feliz y su felicidad está estrechamente relacionada con la nuestra. Convertimos el amor romántico en una necesidad, de ahí que sintamos que una parte de nosotros se desintegra con una ruptura.

Gran parte de la culpa de que nuestra pareja se convierta en nuestra obsesión está en la combinación de la norepinefrina y la dopamina en nuestro cerebro, quienes se encargan de enfocar nuestra atención en algo concreto. Además, los bajos niveles de la serotonina nos lleva a un pensamiento repetitivo. Y ahí tienes la obsesión.

ETAPA 3: Compromiso

No todos pueden colgarse la medalla de pasar del romanticismo a esta etapa de compromiso. Es imprescindible establecer los roles de la pareja y una vez solucionados los conflictos iniciales, aumenta el compromiso y por tanto, la exclusividad de la pareja. En esta etapa, la pasión y la intensidad dan paso a una emoción más tranquila y segura. El deseo y la obsesión de las anteriores etapas se convierten en un estado de relajación, satisfacción y bienestar. Sin embargo, esta sensación es todavía más adictiva que las anteriores, lo que hace más dolorosa la pérdida del ser querido.

ETAPA 4: Amor compañero

Las pasiones románticas y eróticas pueden verse reducidas en esta etapa en la que el amor alcanza un nivel de apego y compañía más fuerte, donde la pareja se convierte en un compañero de vida y donde aumenta el compromiso y el asentamiento de la pareja. No les ocurre a todas las parejas, pero la monotonía de la relación y la rutina del día a día hace que la pasión y la frecuencia de las relaciones sexuales decaigan pero esto se compensa con el compromiso a largo plazo.