Cómo hacer que funcione una relación abierta

La monogamía no lo es todo. De hecho hay mucha vida más allá de la pareja tradicional. Las relaciones abiertas se dan cuando dos personas mantienen una relación amorosa que no encaja con la monogamía. En este tipo de relaciones se permite, por acuerdo mutuo de los miembros de la pareja, que se puedan mantener relaciones con otras personas.

Estas relaciones suelen consistir en encuentros íntimos, vínculos emocionales o románticos o las dos cosas. Estas relaciones extra pueden ser largas o cortas y, casi siempre, se desarrollan al mismo tiempo que la relación original.

Existen muchos tipos diferentes de relaciones abiertas. Las parejas liberales, rara vez son iguales, pues cada una establece sus propias normas sobre lo que se puede o no llegar a hacer.

Relación abierta y poliamor

El poliamor no es una relación abierta. Se trata de una relación no monógama, consensuada, responsable y ética para con los miembros. Es un concepto más amplio y más complejo que el de relación abierta, pues abarca más formas de relacionarse íntimamente entre personas. Se basa más que en mantener la relación abierta, en una filosofía que destaca la sinceridad y la transparencia. Se rechaza la “exclusividad” sexual de la monogamía, así como la obligación de amar solo a una persona.

Hay muchas personas que se preguntan si una relación de este tipo puede funcionar. Está comprobado que, de hecho, este tipo de relaciones funcionan, aunque no es sencillo llevar una. Una relación abierta requiere más tiempo, cuidados y comprensión por parte de los miembros que una relación tradicional.

Esto sucede porque estamos acostumbrados, debido a la sociedad en la que vivimos a ver las relaciones amorosas desde una perspectiva basada en el amor romántico, en ideas clásicas como la de la media naranja, la idealización de la pareja tradicional como concepto social y en la pertenencia o exclusividad; pensamos en estas cosas como sinónimo de amor.

Sin embargo, el amor puede presentarse de otras formas desconocidas por la mayoría. Se puede apreciar a la otra persona entendiendo que es un ser humano, imperfecto como cualquiera, que también tiene necesidades y deseos por otras personas, sin que eso suponga una ruptura de la relación.

El poliamor y las parejas abiertas consisten en amar a la pareja tal y como es. Se respeta la libertad de cada uno, siempre concebida dentro de unas “reglas de juego” que se establecen entre los miembros de la pareja y con las que ambos están de acuerdo y satisfechos.

Las relaciones de este tipo, lejos de tratar de romper las reglas, buscan ir más allá de lo establecido. Se trata de demostrar que hay amor más allá de la monogamia tradicional.

Si estás en una relación abierta o te alguna vez te has planteado una relación así, a continuación te dejamos algunos trucos para que tu relación funcione y sea duradera.

Consejos para una relación abierta

1. Las bases son lo más importante

Es importante tener muy claro que sin una relación estable anterior, será muy complicado tener una relación abierta que funcione. Es un requistio imprescindible que exista una unión anterior. Si quieres que la relación abierta funcione tienes que tener confianza, seguridad y la capacidad de resolver los problemas de pareja de forma correcta. Las dos partes tienen que estar dedicadas a la pareja.

Esto es básico, aunque cada pareja es un mundo. Estamos hablando en términos generales, pues hay parejas poco estables capaces de llevar una relación de este tipo sin problemas. Dependerá mucho de cómo es cada uno y de la comprensión de los miembros.

Es importante saber que “abrir” una relación con la intención de salvarla no es una buena idea. La relación debe abrirse siempre por satisfacción.

2. Dedica tiempo a tu pareja

No puedes dejar de cuidar los detalles. La relación abierta, igual que la tradicional tiene que ser cuidada y trabajada cada día para que siga funcionando.

En una relación abierta esto es más importante, pues son relaciones más delicadas ya que se ponen en juego muchos más sentimientos, por eso tienes que esmerarte al máximo. Lo mejor es procurar dedicar el máximo tiempo posible a la pareja, hacer planes juntos, salir alguna vez de la rutina, conversar, darle sorpresas y regalarle algo.

Intenta pensar cada día en cómo puedes hacer feliz a tu pareja. ¿Le gusta que le lleves el desayuno a la cama? ¿Y si pasas a recogerla al trabajo? Incluso puede ser algo tan simple como dejarle un mensaje especial u ofrecerte a ayudarla en lo que necesite. Trabajar el vínculo y fortalecer la relación os hará invencibles ante las dificultades que puedan llegar.

3. Redactar normas y respetarlas

Una vez que hayas decidido abrir tu relación, lo primero será negociar con tu pareja. No tienes que tener prisa, es mejor dedicarle el tiempo que sea necesario antes de llegar a cualquier tipo de vínculo con otros compañeros.

Es fundamental procurar descubrir las ventajas y los posibles inconvenientes y tienes que estudiar cada variante y detalle. Los dos tienen que opinar, participar y expresarse. Tienes que llegar a acuerdos en los que los dos se sientan cómodos.

Lo mejor es redactar las normas por escrito, tienes que hacerlo con tanto detalle como puedas para evitar confusiones. Incluye aspectos sobre quién puede participar y quién no, con que frecuencia, qué tipo de encuentros se permiten, en qué situaciones se van a llevar a cabo, qué información se va a compartir con la pareja y cuál no…

No establezcas normas que no vayas a cumplir. Estas relaciones son muy complicadas, por eso hay que evitar cualquier detalle que pueda romper la confianza. Como te hemos dicho, el equilibrio es vital.

Tienes que cumplir las normas y nunca debes engañar a tu pareja. Puede ser que, estando con algún otro compañero o compañera los límites se difuminen y resulte complicado pararlo. Pero tienes que soportarlo, este tipo de relaciones serán las que te hagan fuerte.

En cualquier caso, cuando tengas dudas o hayan cambiado tus necesidades, siempre será mejor consultarlo con la pareja. Las reglas deberían ser flexibles y estar sujetas a cambios, para que todos se encuentren a gusto siempre.

4. Comunicación

Nada de esto será posible si la comunicación con la pareja no es buena. Esto es algo que tendrás que practicar día a día. Lo más importante siempre será escuchar. Escucha activamente, presta atención a lo que te dice tu pareja y no te centres en lo que vas a responder.

Comunicarse es expresar lo que tienes dentro, tratando de entender y aprender del otro. Esto significa que algunas veces tendrás que expresar ideas que no le resultarán agradables al otro o con las que puede no estar de acuerdo. En este caso, la mejor manera es tratar de ser asertivo.

No te olvides de ser simpre sincero. La relación abierta se basa en la transparencia, la confianza y la verdad; si se incumple alguna de estas, la relación no tiene sentido.

Las mentiras no aguantarán, antes o después se descubrirán y esto minará la confianza que existe.

5. Nada de celos

Los celos no tienen espacio en este tipo de relaciones. De hecho, ¿te has parado a pensar de dónde vienen los celos? Los celos son el reflejo de nuestras inseguridades y de la idea de que nuestra pareja es solo nuestra.

Vienen de la idea de que nuestra pareja solo puede desarrollarse con nosotros, dentro del espacio limitado de la monogamia. Entonces, cuando alguien más aparece, se encienden todas las alarmas. Las relaciones abiertas nacen de la idea contraria; se ama a la persona tal y como es, con su propia libertad.

Es difícil, pero hay que ser consciente del valor que uno mismo posee y estar seguro de las cosas buenas que aporta cada día a la pareja. Además significa que se establece un acuerdo mutuo para tener relaciones con otras personas.

Hay que esforzarse en borrar cualquier tipo de pensamiento o sentimiento negativo, que solo causará dolor y no sirve para nada.

En las relaciones abiertas, los compañeros extra, lejos de apartar a la pareja, la unen todavía más.

6. No escoger a cualquiera

Los sentimientos son un mundo complejo y hay que ser cauto. Sobre todo, cuando hay más personas involucradas. Es posible tener una relación ideal con alguien, pero escoger un compañer incorrecto puede arruinar la relación por completo.

Es esencial que los participantes entiendan las relaciones abiertas, que sean solteros o estén en una relación abierta y, sobre todo, que sean discretos. Esta forma de amor no es muy común y lo mejor para evitar problemas es que no se anuncie a bombo y platillo.

Muchas parejas abiertas optan por relacionarse con otras parejas como la suya. Esto se denomina Swinger o intercambio. Normalmente estas relaciones se limitan al ámbito sexual y es una buena opción para parejas que prefieren divertirse juntas.

7. Ser claros con los demás

La sinceridad es un pilar para este tipo de relaciones. Esto se traslada a todas las relaciones, no solo a tu pareja. Todo el que entre a la pareja tiene que entender de qué va esto. Todos los compañeros tienen que entender el tipo de relación que se mantiene, para saber si quiere seguir adelante o no con ella.

No se debería tener miedo a expresarse y a ser claros con los demás. Parece que es complicado encontrar a otras personas que entiendan todos los requisitos y que asuman las normas, pero hoy en día las cosas están cambiando y entre los jóvenes se ven las cosas de otra forma.

Es mejor ser claro con los demás, hay que evitar conflictos y sobre todo, nunca se debe herir los sentimientos de nadie.

8. Discreción

No todas las personas entienden una relación abierta. No todos comparten la misma forma de pensar, la norma general son las relaciones serias, estables y monógamas. Una relación abierta, es un animal exótico, algo que no se acaba de entender.

En algunos ambientes esto se ve peor que en otros, casi siempre es algo cultural. Las personas con relaciones abiertas, pueden incluso ser rechazadas en ciertos ámbitos.

Los detalles de tu relación no deberían compartirse con nadie. Cuenta los detalles solo a las personas que muestren interés, que te inspiren confianza, que no te juzguen y que tengan una mentalidad abierta.

Si no te sientes cómodo hablando de algo tan íntimo, entonces es mejor que lo mantengas en secreto.

¿Crees en las relaciones abiertas? ¿Qué crees que se necesita para que este tipo de relaciones funcionen?

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